El títere y la política

Por SEBASTIAN RUSSO. "Celebrar ser títere, que se vean demasiado los hilos, mostrarlos alegremente, como mínimo, saca la gracia a tan noble juguete. Así como la abjuración de toda trama escenográfica (yo no soy títere de nadie, grita el impoluto). En la potencial resistencia del títere al movimiento al que se lo obliga, no solo está lo intrínsecamente atractivo, sino que habita otra metáfora: la de imaginar una rebelión de los títeres"