Un rompecabezas de piezas profanadas

SILVNA PACHELO. A pesar de este escenario trágico, el enemigo se hace visible para el pueblo que lucha. La detención de Milagro Sala, que hoy cumple prisión domiciliaria en La Ciénaga, donde se desplegó un arsenal de custodias, que la vigilan como a una asesina serial, no sorprende. Es el odio de clase contra los trabajadores y los sectores populares que se manifiestan.